Los camarones tienen un rasgo fisiológico único donde sus corazones están ubicados en sus cabezas. Esta configuración anatómica se debe a la forma en que se disponen sus órganos internos dentro de su exoesqueleto. El corazón es parte de la región del cefalotórax del camarón, que es una fusión de la cabeza y el tórax. Esto no sólo pone de relieve la fascinante diversidad de la anatomía animal, sino que también ofrece información sobre las adaptaciones evolutivas de los crustáceos.

