Los canguros, los icónicos marsupiales nativos de Australia, tienen una estructura anatómica única que les impide caminar hacia atrás. Sus colas grandes y musculosas y sus poderosas patas traseras están adaptadas para saltar y moverse hacia adelante. Además, su estructura de pelvis y sus grandes pies les hacen casi imposible moverse en reversa. Esta adaptación facilita su capacidad para cubrir grandes distancias de manera eficiente y es ventajosa para su estilo de vida en los vastos espacios abiertos del paisaje australiano.

